Socialismo y trabajo

Socialismo:

Teoría económica y política que desarrolla los principios de igualdad políticasocial y económica de todos los seres humanos.

Trabajo:

Esfuerzo humano aplicado a la producción de riqueza, en contraposición a capital.

Hoy, un día después de un 1º de Mayo marcado, literal y simbólicamente, por las consecuencias de la pandemia generada por la covid-19, reflexionamos de nuevo sobre la importancia del trabajo y la protección de las condiciones de este para lograr la igualdad plena y sostenible para todas las personas que forman parte de una sociedad.

El pasado miércoles, 28 de abril, leíamos atónitos a Iván Espinosa de los Monteros, portavoz de Vox en el Congreso de los Diputados, decir lo siguiente:

Pensamientos como este nos retrotraen a concepciones superadas hace décadas, tal vez siglos, gracias a las luchas sociales y obreras.

Quienes piensan como el diputado ultraderechista, conciben el trabajo como una suerte de caridad de quienes controlan los medios de producción y el capital hacia los menos privilegiados, la clase obrera. De este modo, no cabe la reivindicación de derechos o condiciones laborales dignas y cualquier mejora quedaría condicionada a la buena voluntad del empresario, a quien habría que rendir pleitesía. Loas a los líderes, agradecimiento donde habría de haber negociación…Resumiendo, perpetuación de un sistema de clases en los que el trabajador se concibe con un escalón débil y fácilmente sustituible. Los trabajadores y trabajadoras no se presentan como personas de pleno derecho, sino como un elemento productivo más como pueden serlo las materias primas o la energía.

Por contraposición, la concepción socialista del trabajo y generación de riqueza parte de la premisa de que sin trabajo no hay progreso. Sin quienes aportan al sistema su capacidad productiva para producir objetos, prestar servicios, hacer funcionar administraciones públicas y privadas, todo se paraliza, nada funciona. Cada una de las personas que conforman una sociedad pasan a ser parte clave de la misma y sobre ella recaen y emanan obligaciones y derechos. No hay por tanto escalones, sino eslabones y se precisa la protección y fortaleza de todos y cada uno de ellos.

Desde el socialismo se lucha y se legista por y para todos y todas, sí, pero prestando especial atención a aquellos y aquellas sobre quienes recae la responsabilidad y capacidad productiva y sus familias (por supuesto también para quienes por circunstancias no pueden hacerlo temporal o definitivamente). La educación, la sanidad, la protección frente al desempleo, los derechos laborales, dejan de ser actos de compasión, piedad o misericordia sujetos al capricho del poderoso, para pasar a ser derechos inalienables sujetos a la solidaridad entre quienes conforman un estado democrático.

No nos extenderemos hoy en hitos laborales históricos ya consolidados en nuestro país, como el derecho a huelga, la jornada laboral de ocho horas, las vacaciones retribuidas y un sinfín de etc. (no, no son logros franquistas, pero de ese bulo hablaremos otro día), nos limitaremos a reseñar algunos de los conseguidos en la actual legislatura, en la que el gobierno del PSOE en coalición con UP, ha tenido que afrontar la peor crisis social, económica y sanitaria de la historia reciente de nuestro país:

  • Subida del Salario Mínimo Interprofesional: En 2020 El salario mínimo interprofesional (SMI) pasó a situarse en 950 euros en 14 pagas, lo que supuso un incremento del 5% y situó al salario en 12 meses en 1.108,3 euros. Se sumaba así a la subida del 22% alcanzada en 2019, que supuso una subida del SMI de 735,90 a 900 euros.
  • Ampliación de la baja por p/maternidad: Desde el 1 de enero de 2021, los permisos por nacimiento, adopción u acogimiento preadoptivo o permanente, y cuidado de un menor, son iguales para ambos progenitores (si los hay), y tienen una duración mínima de 16 semanas (32 semanas en total).
  • Ingreso Mínimo Vital: El Ingreso Mínimo Vital es una prestación dirigida a prevenir el riesgo de pobreza y exclusión social de las personas que viven solas o están integradas en una unidad de convivencia y carecen de recursos económicos básicos para cubrir sus necesidades básicas. El IMV, es una realidad en nuestro país desde junio de 2020,
  • ERTES: el pago de salarios a cargo de las arcas públicas, ha permitido mantener empleos e ingresos a numerosas personas y familias. En una situación tan complicada como la actual, ha servido de salvavidas tanto a empresarios/as como a trabajadoras/es.
  • Subsidio extraordinario para personas empleadas del hogar: habilitado por el Gobierno para paliar la pérdida de ingresos del colectivo de la pandemia y el confinamiento,
  • Subsidio especial por desempleo: destinado a las personas que extinguieron por agotamiento su prestación entre el 14 de marzo de 2020 y el 30 de junio de 2020.

Son tiempos complicados, muy complicados, y queda mucho por hacer, pero desde el socialismo seguiremos luchando, hoy y siempre, por quienes son la base irremplazable de todo sistema democrático: los y las trabajadoras, sus familias y quienes precisan de apoyo para lograr una vida digna.

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